Balance de invierno



¿Te has dado cuenta de la frecuencia con que un niño de cinco años quiere saber cómo era de pequeño? ¿O si sabía hacer tal o cual cosa antes de ir a la guardería? ¿O cómo era la casa donde nació? Ayúdalo a responder a estas y otras preguntas recurriendo a una antigua tradición de los indios americanos. Confeccionad un «balance de invierno»: un registro de la vida en imágenes. Además, esta actividad es muy adecuada para desarrollar el lenguaje y la imaginación hablando de uno mismo.

INSTRUCCIONES

El balance de invierno es fácil de hacer. Comenzad hablando de alguna cosa importante que le haya pasado al niño, por ejemplo, el día que le regalaron un perro, o cuando empezó a ir a la escuela, o cuando conoció a un gran amigo, etc. Después, ayúdalo a ordenar los acontecimientos cronológicamente, empezando por el que sucedió primero. Luego, dile que dibuje una serie de viñetas que representen los acontecimientos (un perro, la escuela, el amigo, etc.). A medida que vayan ocurriéndole cosas importantes, querrá incluirlas en el balance. ¡Le encantará volverlo a ver cuando crezca!

AMPLIACIÓN

Esta actividad es una forma natural de que el niño hable de sus pensamientos y sentimientos, y una ocasión espléndida para que le cuentes cosas de los indios americanos. Explícale que los indios medían el paso del tiempo en lunas e inviernos. El balance de invierno ilustraba los acontecimientos más importantes de su vida durante el año. Estos acontecimientos, como grandes batallas, el nombramiento de un jefe nuevo, las enfermedades o las peticiones de lluvia, se dibujaban en las paredes de las cuevas o en rocas lisas. Todavía se conservan muchos dibujos de aquellos tiempos, y se encuentran también reproducidos en libros. Busca uno sobre el tema y comparad la vida de los indios con la nuestra. ¿En qué se parece? ¿En qué se diferencia?

Comentarios de los jugadores

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